Una punción lumbar (punción espinal) es el medio más común para recolectar una muestra de LCR. Se debe pedir al paciente que se acueste de lado con las rodillas encogidas hacia el abdomen y la barbilla pegada al tórax. (Ocasionalmente, este procedimiento se realiza con la persona sentada y doblada hacia adelante). Se limpia la piel y se inyecta anestésico local en la parte inferior de la columna. Se inserta la aguja espinal generalmente entre la tercera y cuarta vértebra lumbar. Una vez que se ha insertado la aguja adecuadamente en el espacio subaracnoideo, se pueden medir las presiones y recolectar el líquido para evaluarlo. Después de recolectar la muestra, se retira la aguja, se limpia el área y se aplica un vendaje. El paciente debe permanecer acostado o casi acostado por al menos seis u ocho horas después del examen. La punción lumbar con recolección de líquido puede ser también una parte de otros procedimientos, particularmente de un mielograma (radiografía o TC después de que se ha introducido el medio de contraste en el LCR). Los métodos alternativos para obtener el LCR son pocas veces utilizados, pero pueden ser recomendables si el paciente presenta un problema como deformidad lumbar o infección, lo cual puede imposibilitar la punción lumbar o hacerla no confiable. La punción cisternal implica la inserción de una aguja debajo del hueso occipital (parte posterior del cráneo). Esto puede ser peligroso porque la aguja se inserta cerca del tronco encefálico. La punción ventricular es aún menos común, pero se puede recomendar cuando es necesario obtener la muestra de LCR en personas con posible hernia cerebral inminente y se realiza generalmente en el quirófano. Se perfora un orificio en el cráneo y se inserta una aguja directamente en el ventrículo lateral del cerebro.
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